Ciudad de México(RRC): En el cierre de un año marcado por transiciones políticas y desafíos económicos, la llamada «Cuarta Transformación» (4T) enfrenta un balance controvertido en materia fiscal. Bajo las administraciones de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y Claudia Sheinbaum, la deuda pública de México se ha duplicado, pasando de aproximadamente 10.5 billones de pesos en 2018 a más de 18 billones en 2025, según datos oficiales de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Paralelamente, reportes de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) revelan irregularidades y posibles desvíos en el gasto público que superan los 540 mil millones de pesos entre 2019 y 2024, erosionando la narrativa de austeridad y combate a la corrupción promovida por el gobierno.
Este análisis, basado en informes oficiales, análisis independientes y declaraciones de actores políticos, examina el incremento de la deuda y los casos de presuntos desvíos acumulados en siete años de transformación, un periodo que abarca desde la llegada de AMLO al poder en diciembre de 2018 hasta el presente.
El Crecimiento Explosivo de la Deuda Pública.
Al inicio del sexenio de AMLO, la deuda neta del sector público federal se situaba en 10.55 billones de pesos, equivalente a alrededor del 45% del Producto Interno Bruto (PIB). Para octubre de 2025, esta cifra ha escalado a 18.05 billones de pesos, representando cerca del 53.1% del PIB, según estimaciones de Banamex y el Banco de México (Banxico). Este incremento de 7.5 billones de pesos en términos absolutos ha sido calificado por opositores como una «duplicación histórica» que compromete generaciones futuras.
Organismos como el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) atribuyen este endeudamiento a megaproyectos emblemáticos de la 4T, como el Tren Maya, la Refinería de Dos Bocas y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), que han absorbido recursos masivos sin generar retornos inmediatos. El senador panista Ricardo Anaya ha señalado que «lo que México tardó casi 200 años en endeudarse, Morena lo duplicó en solo siete años», destacando que el servicio de la deuda (intereses y amortizaciones) podría consumir hasta el 25.9% de los ingresos presupuestarios en 2026, comparado con el 10.1% en 2018.
La deuda externa también ha crecido: cerró el tercer trimestre de 2025 en 657.5 mil millones de dólares, un aumento del 3.9% respecto al trimestre anterior, impulsado por financiamientos internacionales y presiones cambiarias. Sin embargo, el gobierno defiende que este endeudamiento fue necesario para enfrentar la pandemia de COVID-19 y rescatar sectores estratégicos como Petróleos Mexicanos (Pemex). En un comunicado de julio de 2024, la Presidencia argumentó que la deuda externa neta bajó al 15.7% del PIB por primera vez en la historia, enfatizando una gestión «responsable» frente a crisis globales. Críticos como México Evalúa cuestionan esta visión, advirtiendo que el costo de intereses alcanzó 1.1 billones de pesos en 2025, limitando inversiones en salud y educación.
Desvíos e Irregularidades: Cientos de Miles de Millones en Juego.
Más allá del endeudamiento, la ASF ha documentado anomalías en el gasto público que suman al menos 540 mil millones de pesos entre 2019 y 2024, equivalente al 10-12% del presupuesto federal anual en algunos periodos. En su revisión de la Cuenta Pública 2023, la ASF identificó 51,765 millones de pesos en recursos federales sin comprobar, incluyendo inconsistencias en el Aeropuerto de Tulum y pagos irregulares en programas sociales. Para 2024, el último año completo de AMLO, las irregularidades ascienden a 5,161 millones de pesos, con énfasis en salud y obras en zonas marginadas.
Entre los casos destacados:
- Segalmex: Irregularidades por al menos 25 mil millones de pesos, incluyendo compras ficticias y pagos excesivos, según la ASF en 2021-2022.
- Tren Maya: Sobrecostos estimados en 80 mil millones de pesos, con anomalías por 2,592 millones en pagos a sobreprecio.
- Refinería Dos Bocas: 110 millones en irregularidades reportadas por El Financiero.
- Huachicol Fiscal: Desvíos por 300 mil millones de pesos a través de facturación falsa, según el SAT y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).
- Pemex: Anomalías por 45 mil millones en contratos inflados entre 2020-2023.
Organizaciones como Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad (MCCI) y Animal Político han investigado estos patrones de opacidad, señalando que el 89% de las observaciones de la ASF en 2024 permanecen pendientes. El gobierno responde que muchas «irregularidades» son administrativas, no desvíos intencionales, y destaca recuperaciones a través de la UIF. No obstante, escándalos involucrando a familiares y cercanos de AMLO, como sus hijos y el exsecretario Adán Augusto López, han alimentado acusaciones de nepotismo y redes ilícitas.
Perspectivas y Desafíos para la Continuidad.
Defensores de la 4T, como la propia Sheinbaum, argumentan que los avances en programas sociales y soberanía energética justifican los costos, y que la corrupción previa (como en sexenios del PRI y PAN) era mayor. Sin embargo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta que la deuda podría alcanzar el 60.7% del PIB en 2026, complicando la «continuidad con cambio» prometida.
En un contexto de protestas y reformas controvertidas, este legado financiero plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de la transformación. Mientras opositores como el PRI y PAN exigen auditorías exhaustivas, el gobierno insiste en su narrativa de austeridad. La verdadera prueba vendrá en los próximos presupuestos, donde equilibrar deuda, inversión y transparencia será clave para no hipotecar el futuro de México.
